El hombre del río

Era una apacible mañana de abril del 2006. Los cordobeses se levantaron como cualquier día para sus quehaceres diarios pero algo había cambiado en su río.  Junto al puente de Miraflores, un nuevo habitante, la escultura de un gigantesco hombre sonriente bañandose plácidamente en el Guadalquivir.  Había aparecido allí de la noche a la mañana y nadie sabía de donde había salido.

La idea provenía de dos jóvenes escultores locales, Rafael Cornejo y Francisco Marcos que habían realizado la pieza y la habían colocado durante la noche sin permiso de las autoridades. Pretendían aportar su granito de arena a la candidatura de Córdoba para la “Capitalidad Cultural de Europa” en el 2016. La pieza estaba realizada en poliestireno expandido, dividida en tres partes  (dos piernas y busto) unidas por una estructura metálica que quedaba sumergida bajo el agua.  Fue transportada a las 2 de la madrugada y el ensamblaje a orillas del río Guadalquivir duró tres horas. Una vez montada procedieron a colocarla en su emplazamiento final, pero durante el proceso uno de los colaboradores cayó al río y como consecuencia uno de los dos anclajes no pudo ser colocado. El resultado fue que la escultura flotante giraba sobre su ancla a merced de la dirección de la corriente dándole una inesperada y atractiva cualidad por la que cada día aparecía mirando hacia un lugar distinto.

La dicha duró poco porque al cabo de una semana y mientras los políticos se rasgaban las vestiduras y los cordobeses decidían si les gustaba o no su nuevo monumento, el anclaje de la pieza cedió y fue arrastrada por la corriente. Apareció bastante deteriorada cerca del Molino de Martos.

Ocho meses después, y tras el clamor popular que había acogido con mucho cariño la propuesta, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el Ayuntamiento de Córdoba dieron su visto bueno y el hombre del río (reconstruido en resina de poliester) volvió a bañarse esta vez a plena luz del día y bajo la atenta mirada de miles de cordobeses, alcaldesa incluida. Fue la mañana del 8 de Enero del 2007:

Pero la historia no acaba aquí. Diez meses después, el 8 de Enero de 2007, tras una fuerte crecida del Guadalquivir, la cadena de 12 metros que la unía al lastre de 2 toneladas se rompió y volvió a ser arrastrada por la corriente siendo recuperada por los bomberos sólo parcialmente. Los escultores se comprometieron entonces a estudiar con más detenimiento la ingeniería de la propuesta y el Ayuntamiento se ofreció a sufragar una nueva reconstrucción. Han pasado más de tres años y a día de hoy el hombre sonriente no ha vuelto a bañarse en las cálidas aguas del Guadalquivir.

Los autores: Rafael Cornejo y Francisco Marcos. Foto:Francisco González para diario Córdoba.

El Hombre del río en Wikipedia

El Hombre del río en Cordobapedia

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2 pensamientos en “El hombre del río

  1. Que gran post y que gran historia… gracias 🙂

    Por cierto conoci la Cordobapedia en una charla que la citaban como ejemplo de construcion comunitaria de identidad…

  2. Me alegra que te guste dvd, una prima cordobesa me contó la historia y no pude resistirme a investigar. Con gente como esta es como el arte realmente avanza y evoluciona, deberíamos aprender algunos…

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