Reflexiones sobre la dirección artística

La semana pasada disfruté de cuatro días maratonianos en la Ciudad de la luz de Alicante por las I Jornadas del Audiovisual español dedicadas a la dirección artística y le vengo dando vueltas a una serie de conclusiones desordenadas. Permitidme que las poga en orden, antes unos conceptos básicos:

El director artístico en el cine es lo que antes se llamaba decorador o en el teatro es el escenógrafo, en alemania se les llama Architekten y en Francia Chief decorateur, evidentemente es el encargado de decorados, localizaciones, atrezzo y toda la imaginería visual (excepto vestuario y maquillaje) de la película. Lo que vuestro humilde servidor realizó para Hendaya y Paco el vampiro:

“Hendaya, Cuando Adolfo encontró a Paco” de Pepe Macías

El director artístico

  • Si buscais director de Arte en algunas eficaces webs de empleo os encontrareis

    con perfiles como: “Director de arte muy creativo para la creación, desarrollo, adaptación y preparación de artes finales de conceptos creativos a los diferentes medios ATL y BTL” o bien ” Agencia de Publicidad busca un Director de arte/creativo below the line, especialista en Mk directo con 2 años de experiencia“… eeuhhhh….. esto último yo tampoco lo he entendido pero casi siempre se trata de un jefe de Márketing o un simple diseñador (con todos los respetos para los diseñadores que también lo he sido”. Así que éste no es el camino para encontrar trabajo en el mundillo.

Montse Sanz, George Lucas Derubin Jacome, Wolfgang Burman y Jorge Gorostiza

  • Una cosa quedó clara y es que llamarse “Production designer” mola más. El diseñador de producción es una figura que se inventaron en Hollywood cuando los proyectos crecieron tanto que había demasiados departamentos implicados en el arte de la película, se necesitaba un superdirector de arte que los coordinase a todos y supervisaba (y aún lo hace) a decorados, vestuario, caracterización, ambientación, efectos especiales y todo departamento que afecta al acabado visual de la película.
  • Casi todos los directores de arte coinciden, el director de fotografía es “el enemigo“, y a veces, los productores, también.

Nico Matji, Productor de Hendaya, convenientemente reprendido

El ordenador, ese gran desconocido

  • Hay una tendencia general entre los directores de arte (sobre todo los veteranos) a aborrecer el ordenador y todo lo digital. Temen sobre todas las cosas las palabras -“Eso ya lo ponemos/quitamos en pospo“- Es duro elaborar un proyecto escénico, con su discurso visual íntimamente ligado al guión y a los personajes y que luego venga un “popero” y te cambie la colorimetría o te meta un rascacielos sobre aquel fondo.

  • La culpa no es de los operadores sino de los productores que en esa fase de la película ya no tienen contratado al director de arte. Con suerte está preparando su próximo proyecto y esos añadidos digitales son supervisados por el propio técnico, por un supervisor de efectos especiales o con mucha suerte (casi nunca) por el director de la película cuando tendría que ser el de arte el que tome esas decisiones. Es como darle poder de decisión a un carpintero que construye decorados, por muy bueno que sea, no es su trabajo y debe haber una autoridad que se responsabilice de esas decisiones.
  • Como digo, salvo excepciones, ignoran las posibilidades de un buen croma o de los programas de trackeo que permiten insertar en una escena casi cualquier cosa acelerando enormemente los tiempos de rodaje. Los mate paintings eran herramientas excepcionales pero hoy en día han perdido toda su utilidad. ¿que el 3D canta? a veces, depende de quien lo haga, tampoco hay que abusar y una buena maqueta aún no ha sido sustituida por el mejor programa de 3D. Que se lo digan a Peter Jackson o Guillermo del Toro.

Alguna de las magnificas chapas pintadas de Emilio Ruiz del Río

Rigor histórico

  • Otra cosa que me llamó la atención es una cierta indiferencia general por el rigor histórico a la hora de ambientar películas de época. Contaba Josep Rosell como en Juana la loca había colocado una hoguera tras Juana para enfatizar su pasión y el cuadro de un desnudo tras Felipe el hermoso para marcar su carácter casquivano. Como el cuadro original era muy pequeño lo había multiplicado de tamaño para que le ocupara todo el encuadre -¿A quien le importa el tamaño del cuadro? ¿a vosotros os importa? a mi no me importa-

  • Hombre, tal vez a historiadores, museólogos, restauradores o amantes del arte en general sí les importe. Estoy de acuerdo en que la importancia de este trabajo radica en su carácter estético pero no olvidemos que el cine es el principal legado que se le está dejando a las generaciones venideras, los romanos que conservamos en las retinas son los del cine, y los caballeros medievales, y la España del Siglo de Oro, algo de responsabilidad si que hay y no sólo evitar que a los legionarios se les vea el reloj de pulsera. Tal vez por trabajar en museología soy más sensible a este tema pero es que en ocasiones nuestros clientes son arqueólogos, y no dejan pasar ni una.

Cine y Ciudad de la luz

  • La gente del cine es en general tendente a la autoadulación y el piropo mútuo, probablemente porque desde fuera sólo se les echa sapos venenosos. La crisis del cine español es en realidad una cuestión de prestigio, no de calidad, se tiene a la gente del cine por rojillos acomodados que sólo viven de subvenciones y trabajan dos meses al año. Nada más lejos de la realidad, un productor se parte los cuernos consiguiendo financiación para poder asalariar durante varios meses a una gran cantidad de profesionales. Casi siempre sólo una pequeñísima parte de ese dinero es público y entre esos numerosos profesionales que malviven del cine hay carpinteros, foquistas, costureras, cámaras, camioneros, etc. No todos son Pe o Javier.
  • El comentario desafortunado de las jornadas pretendía ser una gracieta por parte del director de Ciudad de la luz José María Rodríguez Galant: -“Ahora ya sabeis porqué soy yo el que inaugura estas jornadas, soy el único que lleva corbata y además soy el que pone el dinero“- teniendo en cuenta que es un cargo de la Generalitat Valenciana (dinero publico) y que estaba ante un aforo de hippies cortometrajistas, pues no tuvo la más mínima gracia. Es lo que pasa cuando pones a un político a dirigir estas cosas.

Y yo me llevo a casa el haberme fotografiado junto a mi amigo Miguel con Antxon Gómez y el gran Wolfgang Burman. ¡Cuanto talento en una sola foto!

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9 pensamientos en “Reflexiones sobre la dirección artística

  1. Voy por “rigor histórico”, ten paciencia que en cuanto acabe podré comentar algo

  2. el cine español está en crisis por la simple razón que quien produce en la mayoría de los casos sí que está a expensas de subvenciones y con ese miedo en el cuerpo, pues ya se sabe, se tira de lo conocido: guerra civil española o el bodevil pachanguero.
    “tesis” nos dice que con un buen guión es suficiente(pero lastimosamente hoy en día no es necesario).

  3. El hastío de quien lleva mucho en un trabajo, ya sea político o cineasta, acaba pasando factura. Lo cierto es que es ver una española en la cartelera y pensamos -¡Buff! otra española- y me incluyo entre los que tienen ese pensamiento.

  4. Muchas gracias. Me parece un buen resumen y unos comentariso muy inteligentes. Esperemos que se puedan editar las conferencias y debates y que el año que viene se pueda celebrar otra vez, aunque mejorándolo

  5. Señor Gorostiza, un honor que se pase por mi humilde blog. Me alegra que le haya gustado el artículo. Si siguen adelante las jornadas, allí nos veremos.

  6. Mi nombre es Domingo Lizcano, soy escultor y pintor, trabajo en cine, publicidad, televisión, etc.
    El año pasado participé en el rodaje de un documental que se estrena el próximo 21 de Noviembre en Madrid y Barcelona (cines Verdi). Dirigido por Sigfrid Monleon “El ultimo truco” un homenaje al maquetista y director de arte Emilio Ruiz del Rio.
    Durante noventa minutos, es el mismo Emilio Ruiz el que nos lleva de la mano desde los inicios de su carrera en los años 40, mostrándonos los entresijos de un oficio ya perdido en el tiempo, los trucajes con maquetas, perspectivas forzadas y maquetas pintadas en primer termino, todo ello directamente en cámara, nada de postproducción ni efectos digitales. Un arte extinto en el que se especializó desde sus comienzos en 1942, y en el que llego a ser uno de los máximos exponentes mundiales, siendo requerido en la mayoría de las películas extranjeras rodadas en España, hasta su fallecimiento en el 2007, pocas semanas después de terminar el rodaje del documental.
    En su filmografía que abarca unas 500 películas destacan títulos como Goyescas(1942), Locura de amor(1948), Mister Arkadin (1955), El coloso de Rodas (1959), Lawrence de Arabia (1960), La caída del imperio romano(1961), Doctor Zivago (1965), Patton (1970) , El viaje fantástico de Simbad(1973) Operación Ogro (1978), Conan el bárbaro( 1981), Dune (1984), Acción mutante (1992), La niña de tus ojos (1998) ,Soldados de Salamina ( 2002), o El laberinto del Fauno(2006).
    El documental, cuenta con apariciones de profesionales de la talla de Ray Harryhausen, Fernando Trueba, Guillermo del Toro, Rafaella De Laurentiis, o Enzo Castellari.

    El documental producido por Andres Santana (Aiete Ariane) ha sido presentado en varios festivales de cine (Malaga, Valladolid, Roma, Jaén) y ofrece una oportunidad única de explorar la obra de uno de los más internacionales y exitosos artistas de nuestra industria del cine, que sin embargo es un gran desconocido para la mayoría del público. Al fin y al cabo, su trabajo, al contrario de el de otros, consistía en ser invisible, pasar desapercibido y que sus maquetas se confundiesen con la realidad.
    Yo tuve la suerte de trabajar con Emilio en varias ocasiones, y además de ser un genio de los trucajes, era una persona encantadora y amable, con un gran sentido del humor y muy, muy trabajador
    Un documental muy recomendable para todos los amantes del cine.

    Domingo

  7. Me ha encantado tu articulo porque es totalmente la realidad. Yo soy Supervisor de arte.
    Llevo trabajando en esta industria 27 años y he visto como el cine ha cambiado en los últimos 15 años donde el departamente de arte ha perdido y continua perdiendo de forma agigantada prestigio dentro del cine.
    Con referencia a Ciudad de la Luz, fue un error irreparable poner a un politico al cargo. Hoy en día tienen los estudios una reputacion en el mundo exterior que facilmente no la podran borrar. La industria cinematografica es como una gran familia todos se conocen y hablan entre ellos.

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