Se llama Geri, es un mastín del tibet de dos meses y tiene predilección por las perneras de los pantalones y cualquier cordón que cuelgue cerca de su hocico. Debe su nombre a Geri, uno de los lobos de Odín, al igual que su predecesor Freky que nos dejó tristemente hace unos meses después de muchos años de fidelidad.

Miradlo bien porque durará poco de esta guisa, crece a ojos vista.