7 febrero 2008 por Pigmalion
Escrito en La madre del cordero | 7 comentarios
yo me pregunto, si las pelotas de ahora son iguales que las de antes y se les dan las patadas igual que antes, ¿en qué momento empieza a joder al personal que se juegue a la pelota igual que antes?
Y teniendo en cuenta que es la única plaza y uno de los pocos lugares amplios y sin cuesta del pueblo…
Pi no has pensado además que los que lo han prohibido son los que ANTES jugaban a la pelota en esa plaza
¡¡¡Qué gran verdad Job!!!
Vaya foto y menuda paradoja, amigo. Me ha encantado. Saludos
[...] Visto en el blog de TitusMagnificus. [...]
[...] Original [...]
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yo me pregunto, si las pelotas de ahora son iguales que las de antes y se les dan las patadas igual que antes, ¿en qué momento empieza a joder al personal que se juegue a la pelota igual que antes?
Y teniendo en cuenta que es la única plaza y uno de los pocos lugares amplios y sin cuesta del pueblo…
Pi no has pensado además que los que lo han prohibido son los que ANTES jugaban a la pelota en esa plaza
¡¡¡Qué gran verdad Job!!!
Vaya foto y menuda paradoja, amigo. Me ha encantado. Saludos
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